Adiós prenda del alma, le dijo la ostra a la perla. Tu destino será asombrar a ojos perplejos que admiren tu brillo y esplendor; entretanto yo iré a cumplir con mi suerte final, satisfecha de haber cumplido mi misión, aunque cruel. Mi vientre desgarrado, mi vida sin ocupación ya pronto ha de acabar.Los horizontes grises se deslíen sin oponer resistencia.
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