lunes, 6 de junio de 2016

Cada hombre tiene su propia noche y su día establecidos. La penumbras entre la oscuridad y la luz, son los momentos de aflicción. Para quien vive en armonía con las leyes universales, se adapta a todos los cambios y acepta los altibajos que se presentan a diario, desde el principio hasta el fin.

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