Adiós año 2016. Has pasado haciendo mucho alarde de cambios fructíficos, y al fin como en las películas del viejo Oeste, violencia y más violencia. Puedes vajar a los abismos del pasado sin que te lleves ninguna recompensa. El año que llega nos trae cosas nuevas y, ¿quién no puede decir cómo terminará? Pregunta necia. Todo ha de pasar en medio del continuo cambio y la algazara que los medios de comunicación hacen más trascendente. Todo cambia, menos la sed de dominio del más fuerte.
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