jueves, 29 de diciembre de 2016
La vida es como una colcha tejida con hilos de seda y crudo cáñamo. Por eso Rabindranath Tagore, exclamó: "Sus gestos más pequenños vuelven hoy a mi recuerdo, al amparo de las horas calladas, como niños traviesos que, jugando, me revelan las cosas que ella nunca me confesó". La vida se va y deja recuerdos que, en estos finales de año, nos llenan de nostalgia. Pero, ¿qué sería de nosotros si no tuvieramos algo que recordar y añorar? Afortunadamente la vida es un ánfora para todos llena, de cuyos bordes bebemos, tanto la alegría como el dolor.
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